Deni Lugo Fletes 25 abril, 2018

En sus orillas se presentaron sucesos relevantes de la historia regional, desde la época prehispánica hasta el más reciente de la construcción del paseo por sus márgenes.

El río Acatlán en su caudal lento y continuo ha visto a lo largo de sus orillas gran parte de la historia regional, el suceso más antiguo del que se tiene noción es el asentamiento de los indios cocas en sus orillas después de que los derrotaran sus enemigos los purépechas, en lo hoy conocido como el municipio de Cocula.

Se establecieron los primeros pobladores españoles de la región debido a que era un suministro continuo de agua, esto llevo a la fundación del hoy Acatlán de Juárez (Santa Anna Acatlán en ese entonces) y la creación del primer mapa del municipio en 1550 debido a que existían dificultades con las poblaciones aledañas por los límites territoriales y la posesión del agua. Y ya entrada la época colonial la hacienda hizo uso de él para regar sus cañaverales junto con el acueducto que aun sobrevive en la zona de la delegación de Bellavista.

Dada la presencia de plantas altas y ser un camino seguro y directo a lo que era el pantano, sirvió para que la mula, en la que Juárez era salvado, pudiera salir del lugar de forma rápida y segura sin que sus perseguidores pudieran darse cuenta de su huida.

Durante la revolución tanto el ejército Federal como el revolucionario bebieron de sus caudales y más a delante en la guerra Cristera fue testigo de muchos de los atropellos de los ejércitos de ambos bandos y sepultura de varios presos.

Hoy en día la parte que atraviesa por el poblado se convirtió en el andador “paseo del rio” que es más fácil y rápido de transitar para llegar de un punto a otro del pueblo que por las calles y que además se ha vuelto el escenario de las historias de amor, diversión e incluso uno que otro cuento de espantos de gran parte de los pobladores, esto gracias a la administración de la C. María Guadalupe de León López. Su naciente es ahora el balneario “los chorros” en el que sus aguas sirven para el esparcimiento de los lugareños su curso riega las parcelas de las que gran parte de las personas se sostienen y su desembocadura es en la laguna de Atotonilco que surte a la región.

Este hermoso lugar es el testigo fiel de todo lo acontecido para mucha gente y lo será para muchos que aún faltan por venir, todos tienen, aunque sea un recuerdo en él por lo que es un patrimonio de Acatlán de Juárez.

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